miércoles, 4 de noviembre de 2015

El necesario y correcto mantenimiento del filtro de partículas (FAP)

En 2010 entró en vigor la norma Euro 5 que exige a los fabricantes de automóviles instalar entre otros elementos un Filtro de Partículas (FAP) en el sistema de escape de los motores Diesel.
La función del FAP es almacenar las partículas de hollín generadas por la incompleta combustión del carburante, para de ese modo reducir drásticamente el nivel de partículas nocivas emitidas a la atmósfera.

El FAP es un filtro mecánico, particularmente eficaz, compuesto de unas celdas tipo “nido de abeja” que atrapa las partículas emitidas durante la combustión. Éste puede llegar a retener más del 99% de las partículas de la combustión.

Filtro de partículas
Para regenerar el Filtro de Partículas y evitar la saturación de hollín en su interior el sistema realiza el proceso de “regeneración”. Este proceso se activa cuando se cumplen determinadas condiciones técnicas de temperatura y rodaje. Cuando se dan dichas condiciones la unidad de mando del motor inicia este proceso actuando sobre el sistema de inyección para elevar la temperatura en el interior del filtro de partículas y de esa forma quemar el hollín acumulado en él.

Desafortunadamente, en muchos casos en las condiciones actuales de rodaje (trayectos cortos, motor frío, etc.) no permiten una regeneración adecuada, en otros casos la regeneración comienza pero nunca termina porque el usuario detiene el vehículo antes de que finalice el proceso. En estos casos el filtro seguirá almacenando partículas, saturándose y reduciendo su vida útil.
Una vez superado el límite de saturación, una alerta de  tipo “Sistema de control de emisiones defectuoso” se envía al conductor acompañado de la iluminación del testigo correspondiente en el cuadro de instrumentos,  pasando (después de un tiempo de rodaje) a modo degradado, lo cual obliga al conductor a visitar al mecánico para la reparación. 

En estas circunstancias se requiere de una actuación determinada. Según el vehículo y el grado de obstrucción del FAP aplicaremos diferentes opciones para rehabilitarlo correctamente:
Regenerador químico de filtros de partículas
  • A)    Una regeneración forzada mediante máquina de diagnosis (procedimiento que implica limitaciones)
  • B) Una regeneración forzada mediante máquina de diagnosis y la aplicación de un producto químico de depósito que actúe reduciendo la temperatura de combustión del hollínCon este procedimiento obtendremos una mejora sustancial en la eliminación de partículas del FAP. Una vez terminada la regeneración forzada es recomendable realizar un recorrido por carretera para optimizar la eliminación de residuos del interior del sistema de escape.
  • C) Introducir productos químicos específicos para esta función en el interior del FAP a través de los tubos del sensor de presión diferencial o directamente en el filtro de partículas según la configuración del vehículo. El producto químico forzará la disolución del hollín que será finalmente evacuado mediante la aplicación de una regeneración de tipo B.
  • D) Desmontaje del FAP, realizar una limpieza mecánica directa o sustituirlo por uno nuevo.

Después de la recuperación de un FAP, es importante hacer un mantenimiento preventivo intensivo, es decir, al menos una vez al año ha de realizarse una regeneración potenciada por un producto químico.


Para evitar estresar la mecánica del vehículo, es muy recomendable trabajar con productos químicos reductores de la temperatura de destrucción del hollín. Este servicio lo debe realizar el mecánico utilizando la máquina de diagnosis o saliendo a carretera para poder realizar una regeneración óptima. 
Para un buen mantenimiento del filtro de partículas, es necesario que el mecánico interpele al cliente para conocer el tipo de conducción o utilización que realiza del vehículo y así poder aconsejarle respecto al mantenimiento más adecuado para alargar la vida útil del FAP así como reducir riesgos de reparaciones graves.
Aquellos vehículos que por sus características de utilización puedan ser considerados como de alto riesgo de saturación prematura del FAP es recomendable aconsejar al cliente que realice un mantenimiento de regeneración tipo B en cada cambio de aceite.

Para vuestra información existen en el mercado productos específicos para la regeneración del FAP (que además aportan beneficios colaterales a otros elementos expuestos a los gases de escape tales como turbocompresor, válvula EGR, catalizador, etc.)Para saber más sobre este producto haz clic aquí. Estos artículos están disponibles a través de la red de distribución de AD.

Cortesía de:             
 








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