jueves, 18 de julio de 2019

Caja de cambios CVT. ¿Qué es? y ¿cómo funciona?

Introducción

La denominación CVT proviene del inglés: Continuously Variable Transmission. Lo que significa cambio continuamente variable. Se trata de una caja de cambios capaz de variar el desarrollo del motor de forma continua y sin escalonamientos. Esto es posible porque no usa piñones con diámetros fijos para ofrecer una variedad de marchas predefinidas como hacen las cajas de cambio convencionales.
Dado que el motor de combustión no puede transmitir suficiente par motor a baja velocidad de giro y además su rango de régimen de trabajo está limitado, es por ello necesario recurrir a un sistema mecánico que adapte el par y el régimen de salida del motor a las necesidades del tren de rodaje. El objetivo es que el vehículo disponga de un alto nivel de par motor en el momento del arranque y durante la aceleración inicial. Y que, al mismo tiempo, el régimen de giro del tren de rodaje consiga una velocidad lineal del vehículo más que suficiente para poder alcanzar el límite legal de velocidad en las autopistas. Sin una caja de cambios el motor de combustión por si solo no puede conseguirlo.
Para poder aprovechar la potencia del motor los ingenieros han tenido que desarrollar un componente mecánico conocido comúnmente por caja de cambios. El objetivo de la caja de cambios es ofrecer el desarrollo de velocidad más adecuado para el tren de rodaje. Esto consiste en reducir el par motor para conseguir mayor régimen de salida y viceversa. Las cajas de cambios principalmente pueden ser manuales o automáticas. La caja de cambios CVT pertenece al grupo de las cajas de cambio automáticas, ya que son controladas por un sistema electrónico capaz de detectar las necesidades del tren de rodaje en función de la velocidad del vehículo y así ofrecer el desarrollo más adecuado con el mejor compromiso entre par motor y régimen. Además, un desarrollo bien calculado en base a las prestaciones características del motor es crucial para alcanzar los dos objetivos siguientes:

1º Transmitir las mejores prestaciones del motor al tren de rodaje del vehículo en cada momento.

2º Ofrecer un funcionamiento más eficiente del grupo motopropulsor reduciendo el consumo de combustible y las emisiones.

miércoles, 10 de julio de 2019

Osciloscopio I

¿Qué es un osciloscopio y para qué sirve?

Es un instrumento de visualización electrónica que representa gráficamente las variaciones en el tiempo de determinadas señales eléctricas. Este útil serve para realizar comprobaciones de averías eléctricas en unidades, componentes, cableados e incluso detectar averías mecánicas.


En la actualidad existen dos tipos de osciloscopios, los analógicos y los digitales. Los digitales han tomado ventaja, entre otros motivos por  permitir la transferencia de datos a un ordenador o pantalla.


La posibilidad de leer gráficamente la tensión a lo largo del tiempo, permite una diagnosis más efectiva y en consecuencia más sencilla. Esta lectura se representa en un eje de coordenadas dando valor “Y” a la coordenada de nivel de tensión y “X” al nivel de coordenada de tiempo de la señal.





Conexión de cableado del instrumento o útil de trabajo

En la imagen siguiente se muestra un ejemplo de osciloscopio de automoción de la marca Texa denominado Uniprobe. En dicha imagen se aprecian los diferentes canales de los que está provisto. 
Disponer de un osciloscopio multicanal permitirá el diagnóstico por comparación de idénticos componentes o de señales desde la salida del emisor hasta la entrada del receptor.



Esto tipo de osciloscopio suele estar dotado de una batería interna que le proporciona autonomía y portabilidad.

NOTA: Aunque los osciloscopios vienen protegidos por fusibles y componentes, hay que cerciorarse de la correcta colocación de los cables de alimentación, al objeto de evitar un posible cortocircuito interno en el útil de diagnosis.

La comunicación del dispositivo con el ordenador, podrá realizarse de dos formas diferentes, por comunicación inalámbrica (Bluetooth) o bien por cable a través de un puerto USB.



Características de un osciloscopio para la automoción

Existe una gran variedad de osciloscopios en el mercado, por lo que es conveniente estar familiarizado con las características que deben definir un buen osciloscopio para automoción. 


Las características más importantes son:

Ancho de banda: 20MHz.
Velocidad o frecuencia de muestreo: 20MHz suele ser de 500.000 muestras por segundo.
Sensibilidad de entrada: 2mV y 100mV.
Número de canales disponibles: 2 mínimos (Si son más mejor)
Tensión máxima de entrada: 100 voltios (para señales de inyector se recomienda utilizar un cable atenuador)
Escala horizontal: Debe ser de doce divisiones y 2ns/div a 30s/div .


 
¿Qué podemos hacer con un osciloscopio?

Básicamente esto:

Determinar directamente el periodo y el voltaje de una señal.
Determinar indirectamente la frecuencia de una señal.
Determinar que parte de la señal es DC y cual AC.
Localizar averías en un circuito.
Medir la fase entre dos señales.
Determinar que parte de la señal es ruido y como varía éste en el tiempo.



Hasta aquí nuestra primera toma de contacto con el gran desconocido del sector. Espero que os haya servido para poder conocer un poco más esta pequeña gran herramienta.

Próximamente más información sobre este maravilloso útil de diagnosis.


martes, 9 de julio de 2019

Las averías más comunes en las centralitas de confort Siemens BSI modelos E0x y F0x

La Caja de Servicio Inteligente o BSI (siglas en francés de Boitier de Servitude Intelligent) es la unidad de control electrónica que gestiona todos los elementos de confort del vehículo, por ejemplo, las luces, el aire A/C, los limpiaparabrisas, los intermitentes… Además, la BSI también gestiona el sistema inmovilizador del vehículo, permitiendo el arranque cuando detecta la llave en el bombín de arranque y se gira.

Para gestionar estos sistemas y sus distintos elementos, la BSI, también conocida como Unidad de Control de Carrocería o Centralita de Habitáculo, contiene toda una serie de componentes electrónicos y circuitos, que también le permiten gestionar las comunicaciones entre las distintas unidades electrónicas del vehículo, tales como la unidad de motor o ECU (siglas en inglés de Engine Control Unit), la COM2000, el cuadro de instrumentos... Todos estos componentes electrónicos y circuitos están controlados por una CPU (siglas en inglés de Central Processing Unit) que contiene una determinada programación o software específico para cada vehículo.

Cuando las Siemens BSI modelos E0x y F0x del grupo PSA fallan, los síntomas más comunes son:

No funcionan los intermitentes
No funciona el limpiaparabrisas
No funciona el compresor A/C
No funcionan las luces de posición, las cortas o las de carretera
Falla el sistema inmovilizador del vehículo…

Entre los vehículos PSA afectados encontramos:

PEUGEOT PARTNER (5F) 2000-2008
CITROËN C2 (JM_) 2003-2010
CITROËN BERLINGO (MF) 2000-2008
Citroën C3 I (FC_, FN_) 2002-2009
Citroën Xsara Picasso (N68) 1999-2010
Peugeot 206 (WJY) 1998-2008

Las averías más frecuentes en estas BSI Siemens E0x y F0x, pueden ser causadas por varios factores:

Desgaste de los componentes electrónicos.
Defecto en la instalación eléctrica del vehículo.
Manipulación indebida en el vehículo.
Programaciones corrompidas de la CPU…

Así pues, la reparación de estos modelos Siemens BSI E0x y F0x implica sustituir los componentes electrónicos defectuosos y/o reprogramar la BSI.  Para poder realizar una correcta diagnosis del sistema en el banco de pruebas, es necesario tener conectada la centralita de confort (BSI) con la centralita de motor (ECU) y tener la llave del vehículo puesta.

No es recomendable sustituir la unidad de carrocería (BSI) por una de ocasión, ya que puede ocasionar problemas de cambio de kilometraje y de arranque. La mejor opción es enviarla, junto a la llave y la ECU (centralita de motor), a un centro de reparación especializado en la reparación y reprogramación de unidades electrónicas de vehículos.

Contacte a EinaTech, llame sin compromiso a nuestros expertos al 972 98 20 10. Más info.


jueves, 4 de julio de 2019

¿Conoces el funcionamiento del termostato?

La temperatura óptima de trabajo de un motor es aquella que asegura la refrigeración suficiente pero no excesiva de sus componentes internos.

Dado que la temperatura del aire de refrigeración es variable, igual que el régimen de giro de la bomba de agua, la cantidad de combustible quemado y, correspondientemente, la liberación de calor, el único modo de regular el rendimiento para evitar un enfriamiento excesivo del motor por parte del sistema de refrigeración es reducir el caudal del líquido que absorbe, transporta y libera el calor. Dicha restricción se realiza mediante una válvula cuya sección varía en función de la temperatura, denominada termostato.
El termostato es el mecanismo que regula el flujo de líquido refrigerante que circula de la salida del motor hacia el radiador o del radiador a la entrada del motor. Lo hace mediante una válvula plana, normalmente cerrada por la fuerza de un muelle, que abre de forma proporcional a la temperatura mediante la dilatación de la cera contenida en su interior.

En función de su ubicación se pueden encontrar de dos tipos:

• Frío: Este tipo regula el flujo de líquido refrigerante procedente del radiador que aspira la bomba de refrigeración. Tras el arranque en frío, el líquido contenido en la parte alta del bloque motor, la culata y el radiador se calientan progresivamente hasta provocar la apertura del termostato y el inicio de la circulación. Aunque el calentamiento del conjunto resulta más lento por la mayor cantidad de líquido a calentar, el comportamiento del sistema es más lineal y progresivo, siendo mínima la reducción de temperatura ocasionada tras el inicio de la circulación del fluido refrigerante.

• Caliente: Este tipo regula el líquido que circula de la culata hacia el radiador, situado normalmente en la propia culata o en una caja termostática. En los circuitos de termostato caliente, la temperatura del conjunto bloque motor y la culata se eleva rápidamente desde el arranque en frío al calentarse solo el volumen de agua contenida en el motor. Tras la apertura del termostato se produce un enfriamiento general del sistema del sistema que se puede llegar a percibir en el rendimiento de la calefacción.

En el siguiente vídeo os dejamos la explicación de la comprobación y verificación del funcionamiento del termostato, información por cortesía de la plataforma de formación Campuseina.
La comprobación del termostato consiste en verificar las temperaturas de entrada y salida del mismo, lo cual en realidad se traduce en medir la temperatura sobre la zona más próxima y de menor pared del cuerpo del termostato o su ubicación.

La temperatura de inicio de apertura suele estar comprendida entre los 80 y 92 ºC y se detecta midiendo las temperaturas de entrada y salida del termostato. El estado del termostato es correcto si se observa primeramente unas temperaturas muy dispares y que luego comienzan a igualarse en un valor ligeramente inferior.

La temperatura de apertura resulta muy variable en función de si se trata de un termostato frío o caliente y del diseño de cada motor. En la mayoría de los termostatos, se indica su temperatura de inicio de trabajo mediante un troquelado en la carcasa para poder efectuar su comprobación.

A modo de ejemplo y por cortesía de la plataforma de soluciones de averías Einavts os adjuntamos un ejemplo entre muchos de los que se pueden encontrar en la web.


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