El entorno de trabajo de la bujía es muy extremo, pues ha de soportar temperaturas muy elevadas, altas compresiones, ambiente químico muy agresivo y conducción de tensiones eléctricas altísimas. Estas extremas condiciones moldean la compleja arquitectura y composición de la bujía. En la siguiente imagen se detallan las partes de una bujía Champion.
La bujía está sometida a temperaturas que en momentos puntuales pueden superar los 2.000 ºC (durante la combustión) y que si no se controlan pueden derivar en importantes problemas de funcionamiento del motor.
















