miércoles, 9 de septiembre de 2015

Proactividad, productividad y positividad en el taller mecánico

Existen 4 verdades (y por tanto, puntos a seguir) que nos ayudarán a mejorar la fidelización, es decir una mayor probabilidad de retorno a nuestros talleres y sobre todo la satisfacción de nuestros clientes:
  1. El personal de contacto es la cara amable del taller. Un lenguaje positivo es valor añadido que nuestro cliente agradece.
  2. Todos los departamentos o funciones, como son la recepción, administración, taller, recambios, entregas, atención telefónica, etc. deben estar implicados por igual y hacer causa común de esta gestión interactiva y proactiva al fin de aumentar ventas.
  3. Nuestra atención centrada en el cliente evita errores y aumenta el nivel de calidad de nuestro servicio.
  4. El taller proactivo es más rentable, fideliza sus clientes y trabaja de forma eficaz.

Proactividad, productividad y postividad en el taller mecánico en Blogmecanicos


¿Pero qué es ser proactivo?


La proactividad es una actitud en la cual el sujeto asume el pleno control de su conducta vital de manera activa, lo que implica tomar la iniciativa en el desarrollo de acciones creativas y audaces para generar mejoras, haciendo prevalecer la libertad de elección y el criterio sobre las circunstancias de la vida o el mercado.
La proactividad no significa sólo tomar la iniciativa, sino asumir la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan, decidir en cada momento lo que queremos hacer y como lo haremos.

Conseguir fomentar la positividad en nuestros talleres: la actitud y la aptitud

Cuando alguien transmite buenas noticias, los demás quieren asociarse con él y lo tratan en consecuencia.
Buenos mensajes emanan esperanza, calidez, aprecio, respeto, consejo, energía, apoyo, fuerza, entusiasmo, dirección, mientras que los mensajes negativos aportan negatividad, desilusión, desesperanza, desastre, frustración, incapacidad etc.

Y no hay mejor manera de mostrar esta positividad que transmitiendo una imagen fiable y profesional, a través de una buena actitud ante al trabajo y unas aptitudes técnicas y comerciales perfectamente asimiladas.

Aptitud: aptitud.
(Del lat. aptitûdo).
1. f. Capacidad para operar competentemente en una determinada actividad.
2. f. Cualidad que hace que un objeto o sujeto sea apto, adecuado o acomodado para cierto fin.
3. f. Capacidad y disposición para el buen desempeño o ejercicio de un negocio, de una industria, de un arte, etc. U. t. en pl. con el mismo significado que en sing.
4. f. Suficiencia o idoneidad para obtener y ejercer un empleo o cargo.

Actitud: actitud.
(Del lat. *actitûdo).
1. f. Postura del cuerpo humano, especialmente cuando es determinada por los movimientos del ánimo, o expresa algo con eficacia. Actitud graciosa, imponente. Las actitudes de un orador, de un actor.
2. f. Postura de una persona o animal cuando por algún motivo llama la atención.
3. f. Disposición de ánimo manifestada de algún modo. Actitud benévola, pacífica, amenazadora, colaboradora, proactiva, etc… de una persona.

Una atención centrada en el cliente

Hemos de conseguir cerrar la venta con el compromiso del cliente que va a adquirir nuestro producto o servicio, sin presionarle ni obligarle a ello.
Recuerda que el propósito del cierre es inducir al cliente a que actúe siguiendo su propio convencimiento. Así percibe que “ha comprado” en lugar de que le “han vendido”.

Este compromiso puede plasmarse, bien con la firma de una hoja de pedido o con la
concertación de una nueva entrevista en las instalaciones de la empresa para ultimar los detalles de la transacción.

El tener un documento firmado refuerza psicológicamente el compromiso del cliente con nosotros.
Algo fundamental en el proceso de cierre es la elección del momento para intentarlo, y para ello debemos conocer lo que técnicamente se denomina “señales de compra”, que no es otra cosa que la demostración de interés del potencial comprador por nuestro producto.

Al respecto, existe unanimidad entre los expertos en afirmar que no se debe demorar este importante momento. Es decir, que tan pronto hayamos acabado de argumentar y rebatir las objeciones del cliente, debemos introducir las preguntas de cierre.

En última instancia, consigamos o no la venta, es siempre muy importante (imprescindible) dar una buena imagen de nuestra empresa, pues aunque no concretemos la venta, una buena imagen corporativa deja siempre las puertas abiertas para futuras ventas.

Jamás olvide que usted, como vendedor no debe bajo ninguna circunstancia recriminar al cliente por no haber realizado una compra. Al contrario, al finalizar la conversación debemos siempre retirarnos agradeciendo al cliente por su tiempo y atención, reiterándole que la empresa estará disponible cuando reconsidere su decisión.

Esperamos que os sea de utilidad este artículo, en la próxima semana hablaremos de las estrategias de fidelización.

Un saludo





1 comentario:

  1. hemos mirado en el taller de poner un ipad para la recepción de los clientes y no encontramos muchos. Nos han llamado de uno que se llama gestfuturo pero tiene que ser el programa del taller completo. alguien lo tiene y nos puede decir haber que tal va?

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