martes, 31 de octubre de 2017

¿Coches que cambian de color con sólo pulsar un botón?

El color del coche puede convertirse en un auténtico dilema a la hora de su compra, en especial si a ti te gusta un color diferente al de... ¡tu pareja!

Existen estudios que hablan sobre la personalidad del dueño del automóvil según su color, así como su estilo de vida y la zona demográfica donde vive.

Las ciencias sociales siempre son inciertas y la elección del color depende exclusivamente de los gustos personales pero, a nivel anecdótico, los estudios realizados sobre la elección del color del coche desvelan que los dueños de coches de color blanco son conductores alegres pero indecisos pues al no saber qué color elegir optan por llevarse todos los colores en uno, el blanco. Quien lo adquiere de color negro o bien oscuro se considera una persona que busca elegancia y poder social, el color gris responde a una cuestión práctica al ser un color más sufrido donde se nota menos la suciedad. Los colores brillantes y metalizados definen a personas que les gusta ser el centro de atención mientras que el color rojo se asocia a conductores agresivos y con carácter

A parte de la personalidad, otros factores como el sexo y la edad influyen en la elección cromática del vehículo. Los colores oscuros son elegidos por los hombres mientras que los claros por las mujeres (a pesar de que si el coche es compartido, los hombres se decantan por colores claros para contentar a sus mujeres). 


Navegando por las redes sociales di con un vídeo donde un superdeportivo (Bugatti Chiron)  cambia de color continuamente. Me surgieron muchas dudas sobre si esto es posible pues en elementos como la carrocería, técnicamente se le puede dar una explicación pero otros componentes como el flanco del neumático, ¿Cómo se consigue? 



En este post he querido salir un poco de mi campo de trabajo (mecánica y electricidad del automóvil) y hablaros de una posible tecnología que permite dicho efecto, se trata de la pintura paramagnética.

Antes de continuar, debo mencionar que desde tiempos muy remotos las culturas ya buscaban poder cambiar el color de los objetos. Un claro ejemplo se encuentra en la copa de Licurgo, una autentica reliquia romana de 1.600 años que en la actualidad se conserva en el museo Británico de Londres.




La copa representa la muerte de Licurgo, un rey de Tracia que prohibió el culto a Dionisio, dios del vino pero lo que realmente sorprende de esta obra es que cambia de color según la dirección de la luz y des de donde se mire. Si se ilumina por delante, la copa toma una tonalidad verde y opaca mientras que si se ilumina por detrás, la tonalidad pasa a ser rojiza. 

¿El secreto?, la copa contiene partículas de oro y plata de un tamaño cercano a 50 nanómetros que son las causantes de este efecto.

¿Qué cuánto son 50 nanómetros?, pues para haceros una idea se trata de una proporción mil veces más pequeña que un ¡grano de sal!

A pesar de que tal hallazgo creó y sigue creando escepticismo (igual que el vídeo citado anteriormente), si eso es cierto se puede afirmar que los romanos fueron los pioneros en lo que siglos más tarde ha dado pie a las pinturas tricapa.


Si, si, ¡lo sé! De la copa de Licurgo a la pintura paramagnética hay un mundo.
Para entender cómo funciona tal efecto, antes os hablaré muy superficialmente del paramagnetismo.

Como bien se sabe, los átomos están compuestos por un núcleo de carga positiva y diferentes capas de electrones. Algunos átomos disponen de un número de electrones impares o desapareados, lo que genera que este átomo pase a ser un diminuto imán. A este átomo se le denomina átomo paramagnético.


Esto da pie a que la “orientación” de partículas formadas por estos átomos pueda ser modificada con otro campo magnético debido a las fuerzas de atracción y repulsión que se generan entre imanes:

El siguiente paso consiste en aplicar a la carrocería un polímero (macromoléculas) a base de óxido de hierro para posteriormente pintarlo.

Aplicando una corriente eléctrica continua a la carrocería se genera un campo magnético de mayor o menor intensidad (según voltaje aplicado) con el fin de orientar en mayor o menor medida las partículas del óxido de hierro afectando a su habilidad para reflejar la luz y cambiar de color. El vehículo pasaría a color blanco tras desconectar la corriente aplicada. 


Los espejos retrovisores de oscurecimiento automático utilizan una tecnología muy similar.

Según mi saber y entender, es posible desarrollar una tecnología que permita el cambio de color en superficies metálicas pero si fabricantes de pintura como PPG, Glasurit, Cromax, Standox… no la ofrecen en su gama de productos es que todavía no está desarrollada en su totalidad. 

A nivel audiovisual, existe una herramienta denominada “Cambio de color” que aplicando diferentes filtros permite efectos tan espectaculares como el mostrado al video del inicio de este post. Mucho cuidado con los videos relacionados con este tipo de efectos, NO siempre son ¡VERDAD!

¿Creéis que realmente podremos disfrutar de esta tecnología?, ya puestos ¿Es posible desarrollar una pintura autolimpiable y que pueda regenerarse en caso de arañazos? 

Animaos a publicar vuestra opinión y.. ¡hasta el próximo post!

Por cierto, mi coche es negro y no me considero una persona que busque aparentar para demostrar ¡el poder social!





2 comentarios:

  1. El mío es gris, y lo elegí por cambiar de color (el anterior era dorado), y porqué los taxis en mi localidad son blancos y en el sur el negro es desaconsejable por el calor (ya tuve uno, y sin aire acondicionado)
    Gracias por este artículo tan ameno e instructivo. Seguro que en un futuro no muy lejano será lo habitual, y habrá que ver como se aplica dicha pintura después de una reparación. Si ya es complicado en un taller de chapa y pintura dar con el color exacto, ¡hacerlo en varias capas de diferente tono y con la misma capacidad magnética será casi imposible!




    Cuenta oficial de GestFuturo, el programa de taller mecánico

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  2. Buenos días. Sólo comentar que ya existe un barniz que regenera los arañazos, superficiales, en la carrocería. Es el barniz cerámico, de momento sólo lo utilizan coches de gama alta. Alguna marcas de pintura que menciona en su artículo ya la comercializan.

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