miércoles, 24 de octubre de 2018

La inteligencia artificial llega a los neumáticos

Toda historia tiene un principio y, a pesar de que la invención de la rueda se remonta miles de años atrás, no es hasta 1839 cuando Charles Goodyear descubre la vulcanización y unos años más adelante, en 1888, John Boyd Dunlop inventa el primer neumático para bicicleta. 

A partir de aquí el neumático ha ido evolucionando sin parar: del neumático de estructura diagonal se pasa al neumático con estructura radial, en 1903 aparece el primer neumático sin cámara, en 1905 los neumáticos (lisos hasta el momento) incorporan las primeras bandas de rodadura o dibujos, en 1948 aparecen los primeros tubeless y en 1986 lo hacen los runflat.

En este post os comentaré una de las novedades que el fabricante alemán Contintental presentó en el Salón del Automóvil de Frankfurt 2017: neumáticos con tecnología ContiSense y ContiAdapt.




Tecnología ContiSense

En este caso Continental ha dotado su cubierta con múltiples sensores capaces de medir la temperatura del neumático, presión y profundidad de la banda de rodadura así como si algún cuerpo extraño penetra en esta pudiendo provocar una pérdida de presión.

El principio de funcionamiento del sensor de profundidad de la banda de rodadura consiste en avaluar las variaciones sufridas por la deformación del neumático a lo largo de su desgaste. Independientemente de este sensor, el neumático también cuenta con los ya conocidos indicadores de desgaste wet-TWI, es decir, pequeñas crestas entre los surcos de la banda de rodadura que indican si se ha alcanzado la profundidad mínima permitida.


La parte interna de la cubierta está fabricada con compuestos de caucho conductores de la electricidad que permiten la transmisión de datos de los diferentes sensores y la detección de cualquier objeto que haya penetrado en el interior de la cubierta debido al cierre de un circuito eléctrico, sistema mucho más efectivo que los ya conocidos sensores de monitorización de la presión de neumáticos pues el aviso se emite en el momento  de la punción en lugar de cuando la presión empieza a descender.

Mediante los sensores incorporados, el neumático también es capaz de analizar a la perfección la superficie de la carretera así como su temperatura y la presencia de nieve, hielo, agua… En un futuro se contempla poder instalar más sensores que se podrán utilizar de forma individual para otros sistemas del vehículo.


Todas estas informaciones son transmitidas al vehículo para que este adapte sus diferentes sistemas de control a las condiciones de circulación actuales y emita los avisos pertinentes en caso de falta de presión o pinchazo y, adicionalmente a un Smartphone con el fin de que al usuario del vehículo le quede constancia del estado de sus neumáticos. 

Todo ello se transmite mediante la tecnología Bluetooth a través de una antena ubicada en el interior de la cubierta.


La zona amarilla delimita la zona de caucho conductora de la electricidad
Tecnología ContiAdapt

La tecnología ContiAdapt combina el diseño de la banda de rodadura del neumático con una serie de “microcompresores” ubicados en la propia llanta, los cuáles disponen de su propia fuente de alimentación.


Llanta para neumáticos ContiAdapt con “microcompresores” integrados
Su objetivo es modificar  la presión interna de la rueda con el fin de modificar el tamaño de la huella de contacto y así “activar” las diferentes zonas de la banda de rodadura, tres en total.

El sistema ofrece cuatro combinaciones diferentes:

- Modo confort (Huella de contacto media combinada con la presión indicada por el fabricante del vehículo): Se trata del modo de conducción convencional válido para la gran mayoría de superficies.

- Modo eficiente (Huella de contacto pequeña combinada con una alta presión): Permite una resistencia a la rodadura baja con el fin de reducir el consumo de combustible, ideal para conducción en carreteras sin irregularidades y con asfalto seco. Esta opción ha sido pensada en especial para los vehículos eléctricos, los cuáles el consumo de energía es vital para su autonomía.

- Modo lluvia (Huella de contacto grande combinada con una menor presión): Se aconseja esta combinación para circular en carreteras con pavimento deslizante.

- Modo tracción (Baja presión del neumático): La presión del neumático es inferior a 1 bar, condición que permite sacar el vehículo de situaciones extremas con mucha nieve, barro… 


A su vez, ambas tecnologías son perfectamente compatibles con las ya probadas en el mercado ContiSeal y ContiSilent.

Neumático autosellante ContiSeal 

ContiSealTM es una tecnología destinada a sellar los orificios en el neumático producidos por objetos externos como clavos, tornillos... capaz de sellar hasta el 80% de los pinchazos siempre y cuando el objeto tenga un máximo de 5 mm de diámetro. 

Consiste en un polímero de color negro, viscoso y pegajoso aplicado de forma uniforme en la zona interna de la cubierta. Con ello, no es necesario cambiar el neumático en carretera pues el polímero se pega al objeto en cuestión evitando la pérdida de aire.


Polímero sellante de la tecnología ConteSeal

Neumático silencioso ContiSilent

La tecnología ContiSilentTM reduce el ruido producido por el neumático durante su rodadura. 

Consiste en una espuma de poliuretano ubicada en el interior del neumático que absorbe el ruido producido por el roce de la banda de rodadura con el asfalto. Según vehículo y velocidad de rotación, se puede reducir el ruido hasta 9dB.

Por el momento solo está disponible en neumáticos de verano y no afecta al kilometraje ni estilo de conducción.


Espuma de poliuretano fijada en el interior del neumático
Por el momento esta tecnología solo se ha presentado a los diferentes fabricantes de automóviles y todavía no se encuentra en el mercado. 

¿Os gustaría probarla en vuestro automóvil? 

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