jueves, 19 de abril de 2018

Llenado de AdBlue® en modelos Range Rover

La normativa europea sobre emisiones pretende regular la emisión de gases o sustancias contaminantes generadas por los vehículos nuevos que están autorizados a ser vendidos en los países que forman la Unión Europea.

Dicha normativa ha ido evolucionando con el paso de los años siendo cada vez más restrictiva, regulando en especial las emisiones de Óxidos de Nitrógeno (NOx)
Muchos vehículos diésel actuales equipan un sistema para la reducción de NOx el cuál necesita de un líquido conocido como AdBlue® para su funcionamiento. En este post os explicaré el proceso a seguir para el llenado del depósito contenedor de este líquido en algunos modelos Range Rover.


Como bien sabemos, uno de los residuos que se encuentran en los gases de escape producidos durante el funcionamiento de un motor (especialmente diésel debido a su mayor relación de compresión) es el Óxido de Nitrógeno. Este es expresado como NOx ya que su composición varía en función de la “valencia atómica” que utilice el Nitrógeno (NO, NO2, N2O, N2O3…)

Inicialmente, la reducción de los NOx se llevaba a cabo a través del conocido sistema EGR (Exhaust Gas Recirculation) pero con la llegada de la normativa Euro V/IV, este sistema resulta insuficiente.

La opción adoptada por algunos fabricantes consiste en equipar la línea de escape con un catalizador de reducción denominado SCR (Selective Catalytic Reduction – Reducción Catalítica Selectiva)

Su posición en la línea de escape no afecta al funcionamiento del motor ni del filtro de partículas. Habitualmente se encuentra tras el filtro de partículas a pesar de que en algunos modelos, se puede encontrar antes.

Para su funcionamiento, el catalizador SCR precisa de un agente reductor el cuál es inyectado mediante un inyector en la línea de escape con un caudal variable sólo cuando la temperatura de los gases se comprende entre los 170 y 350ºC y el vehículo supera los 20km/h.


Gracias a este sistema los NOx contenidos en los gases de escape son transformados principalmente en Nitrógeno (N2) y vapor de agua (H2O).

Los fabricantes de automóviles se refieren al algente reductor con el termino DEF (Diesel Exhaust Fluid – Líquido de Escape Diesel) el cual consiste en un 32,5% de Urea disuelta en agua desionizada. 

A nivel de usuario, aquí en España se conoce como AdBlue®. Puesto que este nombre es una marca registrada, en otros países también se comercializa bajo el nombre de AUS32 (Aqueous Urea Solution 32,5%). En ambos casos, deben cumplir con la normativa DIN 700707 e ISO 22241. 


Normalmente el usuario puede adquirir DEF en diferentes formatos: botella de 1,89lt, garrafas de 5, 10, 20 y 30lt, bidón de 200lt, depósito de 1.000lt o bien directamente de un surtidor en una gasolinera.



Debido a su composición, este agente reductor se congela a partir de once grados bajo cero (-11ºC) y según requisitos legales, el motor no debe arrancar en el caso de que exista una avería en el sistema o bien el depósito del agente reductor quede completamente agotado. Insistimos en que sólo es un requisito legal evitar que arranque el motor.

El consumo de DEF es muy variable y depende del tipo de conducción. Por lo general se estima un consumo de 1 litro de DEF cada 1.000km recorridos a pesar de que la media puede llegar a ser de 1litro cada 800km o bien 1 litro cada 1.600km.

El usuario del vehículo puede consultar en cualquier momento a través del menú “Mantenimiento del vehículo” del cuadro de instrumentos el nivel y autonomía de DEF. Este recibirá un mensaje cuando la autonomía sea de 2.400km alertando de que el motor no arrancará,  el cual se repetirá y acompañará de un testigo de color ámbar a los 900km. Si a pesar de los avisos el usuario no corrige el problema, el cuadro de instrumentos indicara “El motor no arrancará” junto con un testigo de color rojo.


En este momento, y sólo con el fin de poder arrancar el motor y así poder acudir a un concesionario para completar el nivel, el usuario puede adquirir un par de botellas de 1,89lt para llenar el depósito.



La boca de llenado se encuentra bajo el capó y su diámetro y forma es totalmente diferente a otras tomas (limpiaparabrisas, aceite, líquido de frenos, surtidor de gasolina…) con el fin de evitar confusiones. En el caso de que el usuario se confunda y llene el depósito con otro producto, se dispone de un tapón de drenaje.

AVISO:
Bajo ningún concepto se deben utilizar los surtidores de AdBlue® de vehículos comerciales que se encuentran en las gasolineras pues el caudal que suministran es demasiado alto y puede rebufar y/o dañar el depósito.


¿Por qué el llenado del depósito del agente reductor debe realizarlo un técnico cualificado?

Con el fin de evitar la rotura del depósito ante una congelación debe existir una pequeña cantidad de aire en su parte superior.

A su vez, el depósito incorpora un sensor de nivel cuyo funcionamiento es por ultrasonidos. Este sensor presenta un ángulo cónico de 20º y mide la distancia entre el transductor del sensor y la superficie de DEF. El sensor detecta el nivel en un intervalo de 15 a 400mm y no puede funcionar sin una pequeña cantidad de aire en la superficie. 

Así pues, si un usuario rellena el depósito en su totalidad sin respetar la cantidad de aire correspondiente, deberá atenderse a las siguientes consecuencias.

- Posible rotura del depósito ante bajas temperaturas
- Posible código de avería debido a un malfuncionamiento del sensor de nivel provocando que el motor no arranque dentro de 850km.



Por lo general, el depósito del agente reductor tiene una capacidad de 14.5lt (variable según modelo) y mediante un equipo de diagnosis adecuado, el técnico consulta el nivel de DEF actual y los litros necesarios para completar el nivel establecido por la marca.

Una vez conocidos los litros a añadir, se dispone de una bomba específica para este tipo de líquidos donde el técnico introduce el valor correspondiente y la bomba aporta la cantidad deseada con un caudal lo suficientemente bajo para no dañar el depósito. 


Debido a que el agente reductor se corrompe con la presencia de bacterias o impurezas y que se disgrega entre 70 y 80ºC, se recomienda la sustitución del líquido si el vehículo efectúa recorridos inferiores a 24.000km en dos años.

¿Conocíais este proceso? Si bien es cierto que el objetivo de la marca es que los usuarios acudan al taller para el llenado de este líquido algunos usuarios comentan que tras encenderse el aviso de nivel de DEF le echan una garrafa de 10lt. A pesar de que el depósito no se llene al 100%, es suficiente para seguir funcionando y asegurar de que se dispone de una bolsa de aire suficiente para el buen funcionamiento del sistema.

¿Cómo lo hacéis vosotros? Animaros a publicar vuestra opinión y hasta el próximo post.


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