El sistema constituido por los elementos de dirección forma parte de los dispositivos de seguridad activa. Influye en la estabilidad de marcha ya que procura que ninguna rueda sea arrastrada por el resto, aspecto que se logra gracias al alineado de la dirección en combinación con la geometría del vehículo. Las consecuencias directas de una buena estabilidad de marcha son el aumento del confort y de seguridad.
Por lo que respecta a los sistemas de asistencia cuando el vehículo está maniobrando, la evolución es muy significativa, la tecnología de asistencia hidráulica ha cedido el paso a la tecnología electromecánica.
Los sistemas de dirección han evolucionado buscando seguridad de marcha y sobre todo confort en la conducción. Hoy en día se encuentran sistemas compactos dónde incluso las ruedas traseras son directrices.
>Principales componentes del sistema de dirección.
Cualquier sistema de dirección debe cumplir las siguientes características:
- Seguridad: Los componentes, el material junto al diseño, deben proporcionar suficientes garantías para que éstos soporten los esfuerzos y fatigas sin que ello derive en problemas que pongan en peligro la integridad de los ocupantes del vehículo.
- Estabilidad: Un vehículo estable tanto en rectas como en curvas garantiza un trazado correcto. En este sentido las cotas de dirección son de vital importancia.
- Precisión: El vehículo debe obedecer en todo momento la demanda del conductor al actuar sobre el volante y hacerlo de forma precisa. El sistema debe carecer de toda holgura entre componentes.
- Reversibilidad: Es la propiedad que hace que las ruedas retornen a la posición de línea recta en el momento en que el conductor deje de actuar sobre el volante. Esto se consigue mediante las cotas de la dirección tales como los ángulos de avance o salida.












